| FREERIDE
EN TIGNES
La
estación alpina de Tignes, en plena Saboya francesa,
siempre es un referente para todos los que practicamos snowboard.
Y es que esta estación nos ofrece la oportunidad de poder
seguir con el snow en pleno verano, disfrutando de camps de freestyle
en las nieves perennes que nos brinda el glaciar de la "Grande
Mote", en la cota 3.600.
Todos
los veranos se presenta en Tignes una legión de snowboarders,
sobre todo españoles e italianos, para pulir la técnica
en el Half Pipe o en el Snow Park del glaciar.
Pero
Tignes es también un paraiso del freeride en los meses de
invierno. Y es que no hay que volverse muy loco para encontrar buenas
palas de nieve virgen, caras norte en las que pillar polvo rico
para gozar.
Desde
la cota 3.600 metros de la "Grande Mote" hasta Les Brevieres
a 1550 metros, disponemos de un dominio esquiable de 300 kilómetros,
si además le sumamos los más de 200 kilómetros
de Val d'Isere, a los que también podemos acceder si optamos
por el bono "L'espace Killy", las opciones para el freeride
son infinitas.
Desde
el propio pueblo de Tignes Le Lac podemos observar la pala de Le
Lavachet, a la que accedemos subiendo en el huevo que nos deja en
Toviere. Solo basta con ladear unos metros y andar unos minutos
por encima de los para-avalanchas para pillar una pala bastante
jugosa aunque cortita que nos dejará en el propio Tignes
Le Lac.
También
desde el propio teleférico de Toviere, dejándolo a
la derecha, podemos acceder tras una pequeña pateada de 10
minutos a las palas de Violettes, Le Picheru o Tommeuses. Son palas
largas y con una pendiente idonea para disfrutar seguros. Es recomendable
hacerlas a primera hora de la mañana, ya que este sector
de Tignes comienza a estar iluminado a pleno sol desde el mediodía.
Otra
buena pala la encontramos en el telesilla de Cyclamen, lanzándonos
hacia la reserva natural y conectando la bajada con el Valle de
"La Sache" hasta llegar a Brevieres. Esfuerzo mínimo
y bajada laaaaarga, divertida y gratificante. Es cara norte y siempre
hay buena nieve.
Si
con estas palas no hemos saciado nuestra sed de freeride, nos queda
la opción más extrema de Tignes, a excepción
del propio glaciar si lo que quieres es jugártela. El Dóme
de Pramecou nos ofrece unas palas con una pendiente que dan algo
más que respeto. Al Pramecou accedemos cogiendo el funicular.
Nada más bajarnos dejamos a la derecha la pista de la vanoise
y bajamos por la zona en la que se ubica el Half Pipe en verano.
Una vez allí tenemos tres opciones. La más sencilla
es una bajada hacia el Tour de Pramecou que nos dejará en
la zona de Balmes.
Si queremos pillar más sensaciones, no nos queda más
remedio que patear un buen rato, recomendable llevar unas raquetas,
y subir hasta el Dome de Pramecou. Una vez allí podemos bajar
por donde hemos ascendido, con unas cuantas palas aseguradas para
gozar a tope.
Y si lo que estamos buscando es un spot de video extremo podemos
pillar la pendiente norte del propio Dóme de Pramecou. Eso
si, para ello hay que estar seguro y tener un nivel más que
aceptable si no queremos pasarlo mal.
Si
lo que estais buscando es una buena pendiente entre pinos, podeis
acceder a una pala larga y preciosa desde Le Lavachet hacia el Lac
du Chevril (foto de la izquierda), dejando la carretera del puerto
hacia Tignes ante nosotros. Pero sinceramente no es recomendable,
pues después tendremos un buen caminito hasta ver algún
signo de civilización.
Estas
son algunas de la propuestas de freeride en Tignes que os hacemos
desde X-tremeclub.com, sabemos que hay muchas más palas y
a buen seguro que algunos de vosotros conozcais rincones jugosos,
pero consideramos que con estas recomendaciones podeis aburriros
de pillar buen polvo en unas palas increibles.
Desde
aquí os recordamos que salir fuera de pistas siempre reporta
ciertas dosis de peligro, así que os aconsejamos que nunca
le perdais el respeto a la montaña. Antes de vuestras bajadas
cercioraos de que no hay riesgo de avalanchas y salir de casa bien
equipados y con comida y bebida por lo que pueda pasar. No merece
la pena jugarsela por pasar un rato más o menos divertido.
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