| ISF
VS. FIS
El
mundo del snowboard se convulsionó unos meses antes de la
celebración
de los últimos Juegos Olímpicos de invierno en la
localidad japonesa de Nagano. Tras una serie de rumores, desmentidos
y confirmados, el rider noruego Terje Haakonsen, con diferencia
el mejor snowboarder del mundo hasta el momento, se negaba tomar
parte en estos juegos. El noruego arremitió con fuerza contra
las olimpiadas, tachándolas de mercantilistas, y pese a los
esfuerzos de su federación por convencerle, el mejor snowboarder
del mundo no se presentó en el Half Pipe de Nagano.
Pese
a las razones aducidas por Haakonsen, gran parte de la comunidad
snowboarder era consciente que la razón subyacía en
otro asunto.
Ese
asunto era el que sigue motivando que la competición de snowboard
a nivel internacional tenga dos circuitos separados y distanciados
por un cisma de dificil solución.
Por
una parte está el circuito de la ISF
(Federación Internacional de Snowboard), un organismo creado
por snowboarders hace 8 años y que encarna la independencia
del snowboard ante el esquí. Casi el 80 % de los riders que
toman parte en competiciones de snowboard a lo largo de todo el
mundo son miembres de la ISF, un organismo que es la cabecera de
las asociaciones de snowboard de 37 países. Así pues,
es más que evidente la importancia de la ISF, además,
este organismo representa mejor que ninguno la identidad propia
del snowboard.
Por
otro lado esta el circuito promovido y organizado por la FIS,
la Federacíón Internacional de esquí. Los riders
toman parte en la Copa del Mundo FIS agrupados en selecciones nacionales
y los criterios se basan en decisiones tomadas desde la instancias
federativas de la Federación de esquí.
El
problema viene dado porque, una vez incluido el snowboard como deporte
de pleno derecho en la familia olímpica en los juegos de
Nagano del 98, el COI (Comite Olímpico Internacional) designó
a la FIS federación consultiva, por lo que ésta tuvo plena libertad
para decidir por su cuenta los requisitos para clasificarse para
las Olimpiadas. De esa manera, la FIS impuso a los corredores la
obligación de participar en al menos dos de sus pruebas para lograr
la clasificación.
Esta
decisión motivo la protesta de la ISF y que muchos riders
declinaran su participación en la olimpiadas, pues afirmaban,
no sin razón, lo ilógico que suponía el hecho
de que los mejores snowboarders del mundo, miembros de l única
federación de snowboard, debieran (y deben) de clasificarse
para los juegos olímpicos bajo el criterio de una federación
de esquí.
Este
fue el motivo esencial por el cual Haakonsen renunció a participar
en las olimiadas de Salt Lake City y por el cual peligra la participación
de otros grandes snowboarders en las olimpiadas de Salt Lake City
en el 2002.
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